Apple ha comenzado oficialmente a operar en su primer centro de datos en China más de tres años después de que comenzó a construir la instalación para almacenar datos de clientes dentro de las fronteras del país.

El centro de datos, ubicado en la provincia suroeste de Guizhou, comenzó a operar esta semana, según los diarios locales. El centro de datos será operado por Guizhou-Cloud Big Data (GCBD) y se utilizará para almacenar datos de iCloud de clientes chinos a nivel nacional. Según el medio estatal XinhuaNet, el centro de datos «mejorará la experiencia de los usuarios chinos en términos de velocidad de acceso y confiabilidad del servicio».

Apple también está planeando un segundo centro de datos en la ciudad de Ulanqab en la Región Autónoma de Mongolia Interior. En 2016, el gobierno chino aprobó una nueva ley de ciberseguridad que obligaría a Apple a almacenar los datos de los clientes en servidores locales. Al año siguiente, Apple firmó un acuerdo con el gobierno de Guizhou para comenzar a configurar su primer centro de datos en el país.

Las regulaciones estadounidenses prohíben que Apple entregue datos a las autoridades chinas. Sin embargo, como parte de sus acuerdos en el país, GCBD es el propietario legal de los datos de Apple iCloud en China. Eso permite a las autoridades chinas exigir datos a la empresa de telecomunicaciones, en lugar de a Apple.

Lo que se dice en inglés un Win-Win. Ganan los dos. China y Apple. La primera con el almacenamiento de los datos a nivel local y consiguiendo un acceso más rápido. Apple estrechando lazos con la superpotencia y además al tener los datos en ese entorno y más cerca de los usuarios gana en facilidad y rebaja costes. Con lo que se mire por donde se mire, se gana siempre en esta jugada.