A pesar de que Apple no fue la primera empresa en lanzar un smartwatch al mercado, si supo hacerlo en el momento adecuado con uno de los dispositivos más completos de ese momento. Corría el año 2015 (aunque se presentó en septiembre de 2014) y desde entonces en Apple no han hecho más que mejorar el dispositivo año tras año.

Sin embargo, la competencia que inicialmente estaba liderada por Google con Android Wear (ahora Wear OS) se fue diluyendo debido al escaso interés de este por el ecosistema de los relojes inteligentes, un interés que parece haber recuperado en la última Google I/O tras asociarse con Samsung.

Neil Cybart, analista de Apple afirma que Apple está una década por delante de sus competidores en el mercado de los smartwatches afirmando además, que actualmente no hay ningún producto ni empresa que suponga una auténtica competencia para Apple en este mercado.

Cybart atribuye el liderazgo de Apple a tres cosas:

  • La fabricación de sus propios procesadores que le da una ventaja respecto a la competencia de entre 4 y 5 años.
  • Proceso de desarrollo basado en el diseño, que le da otros 3 años de ventaja.
  • Un ecosistema más amplio con el que gana otros 2 años con respecto a sus competidores.

No existe tal diferencia

Cybart peca de en entusiasmo exacerbado al realizar estas declaraciones basándose en su desconocimiento. El Apple Watch no ofrece nada que no podemos encontrar en el Galaxy Watch 3, por lo que en cuanto a funcionalidades, tanto el Apple Watch como el Galaxy Watch 3 están equiparados.

Al ser el Apple Watch un dispositivo creado para el iPhone, obviamente la integración es total, misma integración que podemos encontrar en un Galaxy Watch y un smartphone Samsung: ecosistemas diferentes y mismas funcionalidades.

En cuanto al diseño, el Samsung ha demostrado estos últimos años que de diseño sabe un poco además, nos ofrece tanto unos materiales como unos acabados muy similares a los que nos ofrece Apple.